Puntos de luz en la cocina
Para evitar la fatiga visual durante las tareas, en una cocina es indispensable una iluminación general abundante y varios puntos de luz adecuadamente repartidos que no creen sombras al cocinar. Los focos empotrados de bajo consumo son los más apropiados. Pueden colocarse apliques y menestras puntuales sobre la encimera, una isla o cualquier otro punto de interés.
Conviene que la luz también bañe correctamente la mesa para comer. Para ello, se recomiendo que el punto de luz se encuentre a unos 60 cm de la superficie, más o menos a la altura de los ojos, ya que se trata de iluminar la mesa y la comida, no el espacio circulante ni la cara de los comensales.
Existen lámparas que son retractables y que hacen la función perfectamente a la hora de iluminar la comida, y finalizada esta retornar a una altura mayor de modo que ilumina una mayor superficie de la estancia.




