Pequeños exploradores
La casa frente al mundo, el espacio intimo para cualquier persona. Y cuando a la casa llegan los niños, las distintas estancias deben sufrir algunas trasformaciones para adaptarse a las necesidades especiales de los nuevos habitantes, que ocuparan su propio espacio pero también van a compartir el de los demás.
Durante los primeros meses de la vida de un bebe y en sus primeros años de la infancia, el hogar se convierte en el espacio vital donde el pequeño pasará la mayor parte de su tiempo. Los niños sienten una gran curiosidad por el mundo que le rodea, porque forma parte de su crecimiento y aprendizaje.
Cada objeto de la casa, independientemente del colorido y el tamaño. Les atrae enormemente y desea explorarlos, ya sea con su boca o con sus manitas. Para los pequeños, la casa es un mundo por descubrir, mágico, rodeado de objetos intrigantes y fascinantes. Pero también es un lugar peligroso en potencia




