Cómo hacer una cortina sencilla
Lograr hacer nuestras propias cosas siempre trae una satisfacción especial, además de la seguridad que nos da el poder conocer la calidad con que está hecho nuestro producto, cuántas veces hemos comprado hermosas y costosas cortinas que al poco tiempo terminan rasgándose o decolorándose, pues bien sabiendo cómo elaborar nuestras propias cortinas nos ahorraremos muchos tragos amargos.
Hay todo tipo de modelos que varían en el grado de complejidad, por ejemplo están las cortinas dobles, las plegables, las que tienen holanes, etc., pero todas parten de la misma basé.
Primeramente necesitamos sacar las medidas correctas de nuestra ventana, puerta o ventanal, cualquier cortina que quede más corta que el marco se verá mal, por esto es muy importante hacerlo sobre medida. Recordemos tomar en cuenta además el lugar dónde va la ventana, si llegará hasta el piso o será una cortina corta, sabiendo esto podemos proseguir.
Cortemos la tela según las medidas obtenidas dejando unos centímetros de cada lado para la bastilla o doblez y cosamos.
En la parte superior hay dos formas de dar forma para el cortinero, una es doblando una parte de la tela con el suficiente espacio para colocar el tubo dentro (en caso de ser este el tipo de cortinero) y cosiendo, la otra es bastillando de forma normal y por separado agregar toras de tela por donde se sostendrá.






