Azulejos siempre nuevos
Los azulejos son un tipo de revestimiento habitual en la decoración de una casa que se caracteriza por su resistencia y durabilidad. Por este motivo no suelen presentar grandes dificultades ni en su conservación ni su restauración.
Los azulejos cerámicos son los que se emplean de forma corriente en cuartos de baños y cocinas. Para limpiarlos se necesita sólo agua un detergente neutro. Hay que cuidar también las juntas, que con el paso del tiempo acumulan suciedad o se deterioran por el paso del tiempo y del desgaste. Para repararlas se usan productos tapajuntas que se pueden adquirir en diferentes colores. Si están muy mal conviene volver a aplicar una nueva capa de lechada.
Para cambiar la lechada lo primero que se tendrá que hacer es eliminar los restos de la antigua. Para ello lo mejor es aplicar fuerza sobre las juntas con algo como un cuchillo y poco a poco no se vaya a saltar el esmalte o la cerámica del azulejo. Después con un poco de cemento blanco y una cantidad abundante de agua se aplica sobre la junta y se deja que pase una media hora para que el cemento blanco cuaje y después se pasa un paño para que la junta sea lo más estilosa posible. Si se ha dejado un hueco se tapa y se repite el proceso. Si la junta tiene color se añade a la mezcla anterior tinte.


