Alfombrar un cuarto de niños
Es muy difícil resistirse a la idea de decorar un cuarto infantil con alfombras, sobre todo cuando se trata de una vivienda en lugares con clima frío pues además de proveer calidez al cuarto, imaginamos a nuestros niños jugando descalzos por todo el espacio.
Sin embargo más allá de la aparentemente buena idea, colocar una alfombra en un la alcoba de niños o bebés puede resultar contradictorio.
En primera nos enfrentamos al tema de la salud, una alfombra requiere de mucho mantenimiento y aún así se puede llegar a convertir en un foco de suciedad con tan sólo un descuido, los cuales son muy probables en un lugar donde se derraman y tiran cosas muy a menudo. Se manchan, ensucian y guardan todo tipo de partículas y olores y con esto bacterias resultando incluso en enfermedades para los pequeñines.
Por esto es que lo más recomendable sería decorar un piso infantil con materiales menos afelpados por ejemplo tapetes de foami, los cuales son acolchonados y mucho más fáciles de limpiar o remplazar, los hay en varios colores y se adaptan fácilmente a las medidas necesarias. De la misma forma hay alfombras de material más duro cuyas cerdas o hilos no retienen tanto polvo y como opción extra, colocar tapetes cortos fáciles de remplazar o lavar puede ser de ayuda.





